La promesa presidencial de no aumentar impuestos ni crear más o contraer deuda, se estrellaron en la pared del Presupuesto 2020.

El gasto asistencial del gobierno más todos los programas y obras prometidos como el Tren Maya, el nuevo aeropuerto, el pago de duda de Texcoco, otra refinería, becas por aquí y por allá, baja de impuestos en la frontera, la nueva Guardia Nacional, todos esto y más necesitan muchos recursos que no salen de los ahorros en gasto corriente ni de menos corrupción.

Datos de la OCDE, ubican a México en la cola en recaudación tributaria, mucha ineficiencia en el cobro del IVA, el ISR y el impuesto a la propiedad. Se establece la máxima que “es necesario eliminar los problemas de evasión, para aumentar la base de contribuyentes antes de aumentar las tasas y minimizar así distorsiones a la economía”.

El gobierno necesita recursos y, como siempre, se propone revivir algunos impuestos, actualizar otros como el de los refrescos, se pretende meter a la formalidad a los vendedores independientes, aquellos que venden por catálogo, penalizar como delito grave las facturas apócrifas, la evasión fiscal, evitar la condonación de impuestos, multas y recargos.

También se busca que los arrendadores cumplan con la emisión de CFDI para efectuar pagos provisionales de ISR. Sube la tasa de retención de una tasa de 1.04 a 1.45 por ciento.

Pero tal vez un punto central sea el impuesto a las plataformas digitales o sitios web. Tan solo se calcula que el año pasado 58 millones de personas accedieron a plataformas de contenidos audiovisuales y 14.4 con una suscripción a contenidos de audio.

Hacienda ve como un área de oportunidad el cobrarles IVA por los servicios prestados tanto a ellos como a plataformas de renta de habitaciones, transporte, comercio en línea.

Estos son algunas de las propuestas de Hacienda que hay que ir tomando nota.

Twitter: Arturo Corona/@arcoma53 

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