Se estima que para el 2023 el mercado de los juguetes inteligentes para niños alcance los 232 mil millones de dólares. En este crecimiento, los denominados smart toys despiertan el interés en el campo de la ciberseguridad.
Pero los juguetes con inteligencia ya no solo están en la ficción. Hay robots que leen cuentos para niños con solo reconocer la tapa de un libro, estos dispositivos vienen con Inteligencia Artificial (IA) en su interior y se conectan a la nube.
Sin embargo, la llamada ciberseguridad también enfrenta vulnerabilidades. Enero de 2018, la empresa estadounidense VTech Electronics, Ltd fue llevada a tribunales acusada de una política poco clara de privacidad y por negligencia al proteger los datos personales recopilados en niños.
CloudPets fue otro peluche que intercambiaba mensajes entre padres e hijos, pero una falla de seguridad dejó expuesto a 2 millones de mensajes de sus propietarios, junto a detalles personales como contraseñas.
Troy Hunt, experto en seguridad descubrió que la base de datos no estaba protegida y ni siquiera la empresa tenía reglas para las contraseñas. Era posible usar contraseñas de un solo dígito.
Mnemonic, una firma de seguridad, fue contratada por el Consejo de Seguridad del Consumidor de Noruega para analizar la seguridad de relojes inteligentes para niños, se detectó que la transferencia de datos no era cifrada y quedaban al descubierto, una evidente falla de ciberseguridad.
Los expertos señalan que la ciberseguridad es un asunto importante para todos y un derecho, sin importar la edad, pero el diseño y desarrollo de juguetes inteligentes conectados a Internet, debe ser una prioridad para garantizar la seguridad cibernética de los niños.
 

Redacción Radio Centro Noticias

Foto: goldenpin.org.tw

Compartir

Comentarios