En un tiempo récord de tres horas y 21 minutos, la nave de carga no tripulada se acopló al módulo de la Estación Espacial Internacional.
La Nave Progress MS-11 fue lanzada el miércoles a bordo del cohete Soyuz, desde Kazajstán.
Llevaba tres toneladas de carga, consistente en alimentos, combustible, suministros y un sistema de alumbrado dinámico que permite imitar la luz natural desde el amanecer, hasta la puesta de sol.
Por lo general, las naves espaciales rusas requieren 48 horas (34 vueltas a la Tierra) para llegar a la Estación Espacial Internacional.
Con esta misión, la Progress MS-11 se convierte en la nava más rápida en la historia de vuelos espaciales.
 
Radio Centro Noticias
Foto: @sputnik.mundo

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