En un claro desafio a las autoridades, la oposición rusa convocó a sus partidarios a salir nuevamente a las calles de Moscú para exigir elecciones libres.

Al menos 19 personas fueron detenidas en la capital rusa.

La protesta del fin de semana pasado, culminó con cerca de 1.400 detenidos, algo que no ocurría desde el regreso del presidente Vladimir Putin al Kremlin en 2012.

Antes de esa manifestación, el principal opositor al Kremlin, el bloguero anticorrupción Alexéi Navalni, fue condenado a 30 días de prisión.

Hospitalizado el domingo por una «grave reacción alérgica», no descartó que hubiera sido «envenenado». Fue reenviado luego a la cárcel.

De las personas detenidas el fin de semana pasado, los tribunales rusos ordenaron la detención preventiva para 88 de ellas y condenaron a otras 332 al pago de multas.

Además se abrieron tres investigaciones por «violencia» contra la policía, un delito sancionable con cinco años de cárcel.

Con información y foto de AP

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