Así lo afirmó la periodista Anabel Hernández en entrevista con Julio Hernández Astillero, al destacar que hay sendos expedientes en los que se afirma que los uniformados en el día eran policías federales y en la noche eran extorsionadores o secuestradores.
Consideró que los elementos de la Policía Federal (PF), no quieren dejar sus prerrogativas, porque esta plaza les significa trabajar para los cárteles de la droga de nuestro país, para bandas de secuestradores, de extorsionadores y del huachicoleo.
Anabel Hernández considera que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador primero debió hacer un diagnóstico de cómo había encontrado a la Policía Federal, antes de tratar de desaparecerla, y realizar carpetas de investigación serias, no en conferencias de prensa.
Se pronuncia a favor de que se apliquen exámenes de confianza a quienes están protestando con los cambios actuales, y si no pasan ni siquiera ameritarían una liquidación.
Recordó que fue el expresidente Felipe Calderón, quien le dio un poder mayor a la Policía Federal, prácticamente totalitario por encima incluso, muchas veces, de las propias Secretarías de Marina y de la Defensa Nacional, en la «mal llamada guerra contra el narcotráfico».
Dijo que Calderón Hinojosa solapó su corrupción y tuvo muchas evidencias para darse cuenta que incluso mandos medios y superiores no cumplían con los exámenes de control de confianza elementales.
Además, el diagnóstico del Gobierno de Enrique Peña Nieto fue que esta corporación era una policía absolutamente corrompida, por ello creó la Gendarmería Nacional, pero la PF se aferró a no dejar el poder.
Redacción Radio Centro Noticias
Foto: AP

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