Inseguros de dónde podría golpear el huracán Dorian, los residentes de Florida observaron el pronóstico cada vez más grave con una sensación de impotencia y se preparan para lo que podría ser la tormenta más poderosa que azote la costa este del estado en casi 30 años.
A lo largo de la costa este de Florida, los gobiernos locales comenzaron a distribuir costales de arena, los consumidores se apresuraron a almacenar alimentos, madera para tapar ventanas y otros suministros de emergencia, y los automovilistas se proveyeron de gasolina. Se reportó algo de escasez de combustible en el área de Cabo Cañaveral.
El Centro Nacional de Huracanes dijo que se espera que Dorian, de categoría 2, se convierta en una categoría 4 potencialmente catastrófica con vientos de 225 kilómetros por hora. Dorian se ubica a 410 kilómetros al noreste de las Bahamas.
El presidente Donald Trump, cuyo complejo turístico Mar-a-Lago en Palm Beach estaba en la mira, advirtió que podría ser un «monstruo absoluto». «Todo indica que va a golpear muy fuerte y va a ser muy grande», dijo Trump en un video tuiteado, comparando a Dorian con el huracán Andrew, que arrasó con miles de hogares al sur de Miami en 1992


pic.twitter.com/ufd7tsGyAx [1]
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) August 29, 2019 [2]

El jefe de la Casa Blanca canceló su viaje del fin de semana a Polonia y declaró que Florida “va a estar totalmente lista”.
Durante la noche, el gobierno de Bahamas emitió una alerta por huracán para el noroeste del país.
Con información y foto de AP

[1] https://t.co/ufd7tsGyAx
[2] https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1167222697748762624?ref_src=twsrc%5Etfw

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