El presidente de Estados Unidos reaccionó al anuncio del gobierno francés encabezado por Emmanuel Macron, sobre la próxima aplicación de un impuesto pionero a los gigantes de internet como Google, Amazon y Facebook.
Se trata del llamado impuesto digital, enfocado principalmente a empresas que comercializan los datos de usuarios para publicidad digital.
El gravamen pretende evitar que las multinacionales evadan impuestos al montar pequeñas sedes en países europeos con bajas cargas fiscales.
Actualmente, las empresas casi no pagan impuestos en lugares de Europa donde tienen ventas significativas.
La respuesta de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, fue una advertencia. Dijo que es el país de origen de las empresas de tecnología el que debe cobrarles impuestos. «Pronto anunciaremos una medida recíproca sustancial para la tontería de Macron».
La legislación francesa no está dirigida específicamente contra empresas de Estados Unidos, sino en general a compañías digitales con ventas anuales globales superiores a 750 millones de euros y un ingreso en Francia mayor a 25 millones de euros.
Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos, investiga si el impuesto discrimina, no se justifica o si restringe el comercio de Estados Unidos. Si es así, sería viable imponer aranceles a Francia en represalia.
Con información y foto de AP

Redacción Radio Centro

Comentarios