Se mueven de manera similar a los organismos vivos, lo que les permite no ser rígidos como los tradicionales.
Científicos de la agencia trabajan en su elaboración a partir de moldes de silicón flexibles impresos en 3D, y podrían ser utilizados en la próxima misión tripulada a la Luna.
Cuando se activa el robot blando, las propiedades del material se modifican. Por ejemplo, la goma que forma el dedo del robot puede cambiar de forma esa parte de la máquina para adaptarse al entorno.
Los investigadores explican que los robots blandos ofrecen ventajas como la posibilidad de ser reparados y reemplazados de forma fácil y económica.
A pesar que el diseño aún se encuentra en fase de prueba, los resultados han sido positivos hasta el momento.


Redacción Radio Centro Noticias

Foto: nasa.gov

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