Alrededor de 80 mil personas llenaron la plaza de la Constitución para acompañar al presidente Andrés Manuel López Obrador en su primera ceremonia del Grito de Independencia desde el balcón central del Palacio Nacional.

La tradicional arenga presidencial esta vez fue diferente a las del pasado, pues incluyó una veintena de vítores, entre ellas a los héroes que nos dieron patria Miguel Hidalgo y Costilla, José María Morelos y Pavón, Josefa Ortiz de Domínguez, Ignacio Allende, Leona Vicario, y a las madres y padres de la patria.

En la arenga también incluyó a los héroes anónimos, heroico pueblo de México, comunidades indígenas, libertad, justicia, democracia, soberanía, fraternidad universal, paz y la riqueza cultural de México.

A diferencia de otras ceremonias del Grito, el presidente López Obrador salió al balcón central de Palacio Nacional solo, sin apoyo de ningún ayudante, y mientras con la mano izquierda sostenía la bandera nacional, con la derecha hacía tañir la campana de Dolores.

Luego, empuñó con ambas manos el lábaro patrio para ondearlo orgullosamente, en su calidad de primer mandatario y jefe de las instituciones del país.

Al final de la ceremonia se entonó el himno nacional y como parte estelar del festejo popular los miles de asistentes e invitados especiales disfrutaron de un colorido y vistoso espectáculo de juegos pirotécnicos por espacio de diez minutos.

Junto al presidente López Obrador, su esposa Beatriz Gutiérrez Muller observó los fuegos artificiales desde el balcón central, mientras que el balcón más cercano fue ocupado por el canciller Marcelo Ebrard y el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, con sus respectivas esposas.

En otros balcones estuvieron diversos funcionarios del gabinete, así como el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, y algunos embajadores.

En el último de los balcones que fueron ocupados estaban los hijos del presidente López Obrador, acompañados de sus respectivas parejas.

El mandatario y su esposa permanecieron en el balcón central varios minutos más, desde donde enviaron saludos y abrazos a la gente que les aplaudía y echaba porras.

Para las miles de personas que llenaron el zócalo capitalino la fiesta no concluyó ahí, ya que todavía disfrutaron la actuación de la cantante Eugenia León y la Banda Musical El Limón.

Con información de Victor Gamboa

Foto: Presidencia

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