El inmueble del Siglo XII que sufrió un incendio en abril pasado, registró caídas de piedras durante la reciente ola de calor que azotó Francia, que alcanzó un máximo récord de 42.6 grados Celsius.
El ministerio de Cultura subrayó la necesidad urgente de retomar las obras para eliminar los escombros peligrosos y apuntalar la estructura, gravemente dañada, que fueron suspendidas el 25 de julio por temor a la contaminación con plomo.
Los trabajos, que debían reanudarse la próxima semana, arrancarán finalmente el 19 de agosto, si se garantiza que «se cumplen plenamente» los requisitos de seguridad, indicaron la semana pasada las autoridades locales.
El incendio de la catedral de Notre Dame, el 15 de abril, provocó que varias toneladas de plomo contenidas en la aguja y el techo del edificio se fundieran y se dispersaran en forma de partículas en la atmósfera.
Con información y foto de AP

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