Los 737 condenados a muerte en California obtuvieron el miércoles la suspensión de su pena cuando el gobernador Gavin Newson firmó un decreto de moratoria de las ejecuciones.
Newsom ordenó además el cierre de la nueva cámara de ejecuciones en la Prisión Estatal de San Quentin que nunca llegó a ser usada y derogó las normas sobre la sobre la inyección letal que ya eran inaplicables debido a las demandas iniciadas por los opositores de la pena capital.
Me siento muy emocionado, dijo Newsom a la prensa después de la firma del decreto. Considero que esto era lo correcto.
Añadió que la aplicación de la pena de muerte ha sido un fracaso que ha discriminado contra presos que son mentalmente discapacitados, que son negros o hispanos o que no pueden pagarle a un abogado.
Denunció además que muchas veces personas inocentes son convictas y ejecutadas.
California, el estado que más condenados a muerte tiene con 737, no ha ejecutado a ninguno desde el 2006, cuando era gobernador Arnold Schwarzenegger. Y si bien en un referéndum en el 2016 ganó por estrecho margen la opción de agilizar la aplicación del máximo castigo, ningún preso fue ejecutado.
Con información de AP

Foto: AP

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