La Comisión que investigó el avionazo del pasado 18 de mayo de 2018, en La Habana, donde fallecieron 112 personas, concluyó que “la causa más probable del accidente fueron las acciones de la tripulación y sus errores en los cálculos de peso y balance”.
Un comunicado del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba precisó que esos errores conllevaron a la pérdida de control y desplome de la aeronave durante la etapa de despegue.
La entidad cubana reconoció la cooperación del pueblo y de las instituciones durante la investigación, así como de la Junta Nacional de seguridad del Transporte, del fabricante Boeing de Estados Unidos y de la autoridad aeronáutica de México.
El avión siniestrado, un Boeing 737, había sido rentado por Cubana de Aviación a la compañía mexicana Global Air. Los seis miembros de la tripulación, que fallecieron en el suceso, eran de ese país; además, murió una pasajera de esa nacionalidad.
Al desplome ocurrido minutos después del despegue en el aeropuerto de La Habana, con destino a la ciudad oriental de Holguín, sólo sobrevivió la cubana Maylén Díaz Almaguer, de 20 años, quien continúa en tratamiento médico.
Con información de Vivian Núñez
Foto: AP

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