Hace unos días el abogado de Joaquín ¨El Chapo¨ Guzmán, anunció la construcción de la primera Universidad Indígena en Badiraguato, Sinaloa y esperan que el presidente Andrés Manuel López Obrador y la madre del capo pongan la primera piedra.

La declaración por sí misma es indignante y revela hasta dónde se ha relativizado la actividad del crimen organizado y la visión que tienen estos tipos de las autoridades, pero resulta más vergonzoso que un sector de la sociedad lo aplauda, con el argumento que el fin justifica los medios. Ese dinero es producto de actos criminales, que enlutaron a miles de familias, que terminaron con la tranquilidad de miles, ¿de verdad no importa?

Hace tiempo perdimos la brújula de lo que es correcto, la línea entre lo legal e ilegal se difumina ante la inmediatez, la sobrevivencia o la necesidad.  Uno de los principales obstáculos que tenemos para regresar la paz al país, es la debilidad del Estado de Derecho.

México obtuvo el lugar número 99 de 126 naciones en el Índice de Estado de Derecho 2019 de World Justice Project (WJP), posicionándose, así como uno de los países peor evaluados a nivel global y regional.

Con una calificación de 0.45, en donde 0 es una ausencia total de Estado de Derecho y 1, una fortaleza máxima, México registró deficiencias principalmente respecto a seguridad, anticorrupción y justicia penal. La calificación ubicó a México para este 2019 por debajo de países como Liberia, Guatemala, El Salvador, Zambia y Costa de Marfil, entre otros; mientras que se ubicó por arriba de Guinea, Nigeria, Madagascar, Honduras y Pakistán.

Esto es como tener un sistema inmunológico que no funciona. Si no tomas tus vitaminas, si no te cuidas el Estado de Derecho, que es ese sistema inmune, está débil. Y entonces, si llegan las infecciones como una gripe que, puede ser una crisis de seguridad, o algún evento repentino de violencia, no estás preparado y la gripe se puede volver neumonía.

Actualmente, el Estado de Derecho no está garantizado en todo el territorio, sin importar zonas de alta marginación o grandes ciudades, en las cuales solo se reconoce la aplicación de un estado de legalidad, dando origen a que la ciudadanía en múltiples ocasiones se sitúe en estado pleno de indefensión, inerme, desprotegida. Esta omisión, robustece la pobreza, el crimen organizado, la riqueza en pequeños grupos, en detrimento de las autoridades en los tres niveles de Gobierno.

La Última

Miguel Barbosa es un político sin ideología, ambicioso que durante mucho tiempo fue crítico de AMLO, pero en cuanto vio que el PRD no tenía ningún futuro, se transformó a Morena. En pago a su ¨trapecismo¨ se convirtió en candidato de este partido al gobierno de Puebla. Está lejos de ser un progresista, incluso al vetar el matrimonio igualitario y la adopción homoparental muestra el peor rostro del conservadurismo. La última de este pequeño señor feudal fue decir que sus enemigos, que supuestamente le robaron la elección, fueron castigados por Dios. Cuando todo mundo se le fue encima, exigiendo que se disculpara, su respuesta fue de la misma estatura que su declaración inicial: ¨que esperen sentados¨. Morena abrió la puerta a muchas personas durante la última elección, con el enorme riesgo de que se colaran quienes solo buscan el poder por el poder, aguas con dejar que tomen el control, porque su cuarta transformación solo será un panfleto desechable.

Twitter: Jesús Escobar Tovar/ @jet1403

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