El dolor es una sensación molesta y aflictiva en cierta parte del cuerpo por causas externas o internas. Resulta difícil medir la intensidad del dolor pues en cada persona se expresa en forma diferente y siendo una sensación subjetiva.

En un estudio, al colocar electrodos en las regiones cerebrales conocidas como tálamos y el área gris periacueductal, en un grupo de pacientes que padecían dolor crónico, se observó que al presionar la región del cuerpo que tenía dolor, se generaban ondas de baja frecuencia. A éstas se les llamaron agujas de dolor. La duración de las ondas resultaba mayor cuando el paciente reportaba que era más intenso el dolor.

Contar con el dato preciso de la intensidad de dolor, midiendo en tiempo de duración de estas ondas, sería muy útil para que el médico pudiera elegir el tipo y la dosis de analgésicos que se debe administrar. Sin embargo, para ello se requiere un procedimiento delicado y peligroso.

El siguiente objetivo de los neurólogos es registrar la intensidad y duración de estas ondas midiendo los cambios en el campo magnético que generan las mismas, mediante un procedimiento no invasivo.

Aún se requiere investigar si estas agujas del dolor desaparecen con la aplicación o estimulación eléctrica.

 

 

Compartir

Comentarios