El circuito máximo del automovilismo está considerado como uno de los deportes que atrae más audiencias y el Gran Premio de México no fue la excepción.

Votado ya en cuatro ocasiones como el mejor organizado de todos, es visto por más de 100 millones de personas en todo el mundo, la edición del 2016, según datos de Nielsen, fue visto por 112.2 millones de personas, superando la marca de 110 millones que tenía el de Mónaco.

El gobierno de la Ciudad de México anticipó la llegada de 475 mil turistas extranjeros y nacionales que visitarían nuestra capital y dejarían una derrama económica calculada en 4 mil 200 millones de pesos, muy por encima de los 400 millones de pesos que tendría que aportar el gobierno de la CDMX que le pasó la factura a un fideicomiso de 100 empresarios que cubrieron la cantidad.

Hay dos visiones sobre el Gran Premio de México: una que es un evento para el lucimiento de los ricos y famosos, y otra que es una buena imagen para nuestro país, hoy tan golpeado por la inseguridad y la violencia.

Se sabe que hubo 345 mil 694 asistentes, la gran mayoría pagaron su boleto desde principios de año. Los boletos van desde mil 500 pesos a los 21 mil 750 pesos, además de la gran exposición de la marca México en el mundo.

Muchos ganan con este evento, desde los organizadores que suman una bolsa multimillonaria en dólares que se reparten entre escuderías, inversionistas, hasta el que vende gorra pirata a 100 pesos contra los mil 500 de una autorizada y original, o los que venden tacos, los taxistas, los jóvenes que obtienen un empleo temporal en servicios.

Finalmente el convenio para seguir realizando el Gran Premio de México tendrá una vigencia hasta el 2022, ya más adelante se verá. Por lo pronto, la quinta edición fue todo un éxito, a pesar de los que sólo ven un evento para fifís.

Twitter: Arturo Corona/@arcoma53 

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