La propuesta electoral del presidente Andrés Manuel López Obrador, de crecer al 4 por ciento, se ha topado con la crisis mundial desatada por el presidente Donald Trump y las presiones ejercidas sobre México, primero aranceles al acero y el aluminio y ahora a todo lo que se exporte a los Estados Unidos.

Las mejores expectativas de crecimiento están en 1.8 por ciento, pero sin duda será menor que ese estimado.

El panorama es negativo, los consumidores perdieron ya el optimismo luego de alcanzar en febrero el máximo histórico. El mes de mayo la confianza. Los encuestados por el INEGI mostraron que las posibilidades de adquirir un bien como ropa, comida, zapatos bajó, igual la compra de bienes duraderos como una lavadora, un automóvil.

Las agencias de autos pasan por un mal momento, las salas de exhibición se ven vacías, de acuerdo a cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores pasan por su peor momento desde mayo de hace cinco años, las ventas han caído once por ciento, 13 mil autos menos comparados con mayo del 2018.

La Toyota ha caído 28.3 por ciento menos que el mismo mes del año pasado, la Nissan 20 por ciento menos, la General Motors 19.7 por ciento menos. Las únicas que subieron en ventas, la Kia y Mazda.

La AMDA atribuye esta caída a la política de austeridad gubernamental, el despido de burócratas, el sobreendeudamiento y una menor confianza del consumidor. Ante este panorama negativo las personas son cautas, no se endeudan y esperan ver cómo se ponen las cosas en la segunda mitad del año.

Twitter: Arturo Corona/@arcoma53 

Comentarios